Con el fin de las vacaciones llega el comienzo de clases y el momento de presentar el certificado médico de aptitud física.

¿Qué controles de rutina hay que hacer y a qué síntomas estar atentos?

  • Examen minucioso realizado por el pediatra de cabecera. Es fundamental y obligatorio.
  • Valoración cardiológica para aquellos niños y niñas que realizan deportes de competición en los colegios o que hayan sido detectadas anomalías en la auscultación cardíaca.
  • Valoración oftalmológica anual.
  • Valoración audiológica al inicio de jardín o inicio de primaria.
  • Buco-dental, es decir, valoración odontológica por especialista en odontopediatría.
  • Carnet de vacunas completo con las obligatorias por calendario oficial.

La especialista aclara que no se solicita por rutina ningún examen de laboratorio, a menos que el pediatra lo considere. Y tampoco se exigen vacunas que no integren el Calendario de Vacunación Nacional.

Controles oftalmológicos

Es muy importante realizar controles oftalmológicos antes de ingresar a la escuela ya que muchos trastornos del aprendizaje se relacionan con la mala visión”

Se deben realizar controles oftalmológicos de rutina en las siguientes etapas de la infancia:

  • Recién nacidos, para descartar afecciones graves como cataratas, malformaciones de retina y retinopatía del prematuro.
  • A los 6 meses de vida, para determinar la agudeza visual.
  • A los 2 años y medio, para pesquisar estrabismos intermitentes y valorar la agudeza visual.
  • A los 6 años, para descartar defectos refractivos que alteren el aprendizaje.

Más allá de esos chequeos puntuales, se debe consultar al especialista:

  • Si el niño desvía los ojos.
  • Si tiene problemas en visión cercana: se acerca al papel al leer o escribir.
  • Si tiene problemas en visión lejana: para ver el pizarrón o la TV.
  • Si sufre dolores de cabeza tras esfuerzo visual.
  • Ojos rojos, secreciones o lagrimeo.
  • Reflejo pupilar blanquecino.
  • Movimientos erráticos de los ojos.
  • Anomalías palpebrales.
  • Diferente visión entre un ojo y otro.

Antecedentes familiares de miopía, hipermetropía, astigmatismo u otras enfermedades oculares.

Se estima que entre el 15 y el 30% de los problemas de aprendizaje tiene su origen en un problema visual no diagnosticado. Por ello, el diagnóstico precoz y observar a los niños mientras hacen los deberes es muy importante”

Examen de audición

a los niños se les pide una evaluación clínica de la especialidad sumado a un estudio audiométrico. Generalmente, se solicita en niños de preescolar o que ingresan a primer grado. También, en algunas ocasiones, una evaluación de lenguaje por una fonoaudióloga.

Mediante este screening, muchas veces se detectan trastornos auditivos como hipoacusias unilaterales, leves o moderadas que, de otra manera, podrían pasar desapercibidas

Dado que en un aula, la distancia entre el docente y el alumno es mayor que en el jardín de infantes, es de utilidad detectar estos problemas con anticipación para que los niños con trastornos leves a moderados busquen sitios más próximos al maestro

Boca sana

El examen bucodental se recomienda y es importante porque los chicos no van al odontólogo con la misma frecuencia que al pediatra. La visita actúa preventivamente para detectar caries incipientes o enfermedades que, cuando avisan, es porque el dolor ya está instalado. Se recomienda, además, la topicación con flúor”

En la cita, “los padres reciben orientación frente a un eventual tratamiento de ortodoncia cuando los dientes están desalineados, para favorecer la fonación y la autoestima. Si se obtiene el diagnóstico a tiempo, no habrá un problema ya instalado