EN MEDICINA, LA PREVENCIÓN ES FUNDAMENTAL!!

El chequeo médico preventivo permite identificar factores de riesgo que puedan estar afectando la salud del paciente, el tratamiento de los mismos y su control.

La clave de los chequeos preventivos es que permiten un diagnóstico oportuno de las enfermedades, incluso de aquellas que aún no han presentado síntomas. Además, ayudan a prevenir la aparición de patologías a las que cada paciente puede ser propenso. En general, los médicos aconsejan un chequeo general anual, siempre que no haya antecedentes que indiquen que sea necesario revisarse con mayor continuidad.

La evaluación comienza en la consulta con el médico clínico, quien indagará antecedentes de salud y hereditarios del paciente, y continua con un chequeo completo que incluye análisis de laboratorio (orina y sangre), estudios cardiovasculares (ecodoppler, electrocardiograma y ergometría), ecografías (abdominal, renal, tiroidea, vésico-prostática o ginecológica), radiografías, prueba de función pulmonar (espirometría), control de presión arterial y pruebas de esfuerzo.

En general, los médicos aconsejan un chequeo general anual, siempre que no haya antecedentes que indiquen que la necesidad de realizar controles con mayor periodicidad.