El molusco contagioso es una infección viral cutánea que provoca la aparición de uno o más bultitos pequeños con un aspecto similar al de las verrugas (denominados moluscos) de color rosa, blanco o del mismo tono de la piel. Las lesiones suelen ser blandas y suaves al tacto y presentan la parte central hendida. Es una infección contagiosa, tal como su nombre ya nos indica.

Causas del virus del molusco contagioso

Esta infección está producida por el virus del molusco contagioso (VMC), miembro de la familia de los poxvirus.

La infección se inicia cuando el virus entra en el organismo a través de una lesión pequeña en la superficie cutánea. Entre dos y ocho semanas después, aparecen las lesiones en la piel.

Se contagia con facilidad, generalmente a través del contacto directo piel con piel, tocando objetos que han entrado en contacto con el virus, como juguetes, prendas de vestir, toallas y ropa de cama. También se puede contraer a través de agua infectada por el virus, por eso es común su contagio en piscinas.

Cuando un niño está infectado, la infección se puede extender si el niño se rasca o frota las lesiones y luego se toca otra parte del cuerpo.

¿Cómo saber si el niño tiene molusco contagioso?

El único signo visible del molusco contagioso es la presencia de pequeñas lesiones o bultitos en la piel.

Los moluscos empiezan como granos diminutos y luego crecen a lo largo de varias semanas, convirtiéndose en protuberancias de mayor tamaño que pueden alcanzar un centímetro de diámetro. Los moluscos pueden aparecer de forma aislada o en grupos y se pueden dar en casi cualquier parte de la piel.

No suelen ser molestos, pero pueden ocasionar picazón, enrojecerse, hincharse, doler e infectarse, sobre todo si el niño se rasca.

¿Cómo prevenir la infección por molusco contagioso?

Como medida de prevención, para evitar el contagio a otros miembros de la familia, debe evitarse el contacto físico con la persona infectada. El molusco se adquiere por contacto piel a piel pero también a través del contacto con objetos contaminados, tales como toallas, ropas o juguetes. Es importante, como medida preventiva, no compartir toallas o elementos de higiene personal.

Varias son las acciones que se pueden poner en práctica para prevenir la infección:

  • No tocar, rascar ni frotar las lesiones.
  • Lavarse las manos a menudo con agua y jabón.
  • Mantener limpias las zonas donde hayan salido moluscos.
  • Intentar cubrirse todos las lesiones con ropa o un vendaje hermético, sobre todo antes de practicar actividades como la natación y los deportes de contacto.
  • Hidratarse la piel si estuviera seca.

¿Qué hacer cuando aparecen los primeros síntomas?

Consulta a tu médico de familia, un dermatólogo o un especialista de confianza.

En muchos casos, el molusco contagioso se cura solo sin aplicar ningún tipo de tratamiento. Cuando el cuerpo genera inmunidad contra el virus, el molusco desaparece. Cada uno de los moluscos suele desaparecer al cabo de 2 o 3 meses.

Se pueden utilizar métodos más agresivos para eliminar los moluscos, mediante su extracción o curetaje, así como con la aplicación de medicamentos específicos para quemar la lesión.

El hecho de que un dermatólogo o un pediatra decidan tratar el molusco contagioso dependerá de su ubicación, si causa molestias y de la cantidad de lesiones.