A pesar de que el corazón es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, son pocas las personas que consideran una visita al cardiólogo como una obligación cada año. Es importante poner atención a los signos que nuestro cuerpo nos va comunicando antes de que sea muy tarde.

  • Dolor en el pecho: Si tenemos la sensación de tener el pecho cerrado, medio oprimido, es una señal para tomar en cuenta. Generalmente se trata del mismo lugar siempre, frecuentemente en el centro y con una duración aproximada de un minuto. Este síntoma puede notarse luego de hacer ejercicios físicos y en ocasiones se extiende a los brazos y cuello, por lo que en ese caso se le debe poner aún más atención y acudir a un cardiólogo para hacer un chequeo.
  • Disnea o sensación de que nos quedamos sin aliento: Esto puede ser al subir o bajar escaleras, al hacer ejercicios o incluso en situaciones cotidianas. Si bien esto puede relacionarse a enfermedades de tipo respiratorio, también puede deberse a problemas en el corazón, ya que lo que ocurre es que éste es incapaz de bombear la suficiente cantidad de sangre para suministrar oxígeno al cuerpo.
  • Dolor de cabeza: Es un clásico, lo sabemos, y se puede relacionar a cientos de razones posibles, pero en el caso de que éste venga acompañado de fatiga, debemos poner atención y pedir una cita al cardiólogo porque este puede ser el primer aviso de nuestro cuerpo que nos dice que tenemos hipertensión, lo que significa que nuestro corazón se sobre esfuerza en cada contracción que lleva a cabo.

¿Qué otros síntomas me deben de llevar al consultorio del cardiólogo?

  • Palpitaciones.
  • Mareos.
  • Tobillos hinchados.

¿Cómo es la primera consulta del Cardiólogo?

La primera consulta comprende la historia clínica, el examen físico y un electrocardiograma.

El cardiólogo pregunta el motivo de la consulta, interroga sobre los antecedentes familiares o personales. Son rutinarias algunas pruebas de laboratorio como es el perfil lipídico, azúcar en sangre, hemograma, urea, creatinina y orina. Frente a la sospecha de crecimiento del corazón, suele indicarse la realización de una radiografía de tórax.

Otros estudios complementarios como el ecocardiograma, la prueba de esfuerzo, el holter, mapa, medicina nuclear o cateterismo cardíaco, van a depender del criterio del cardiólogo y de determinadas sospechas.

Todo tipo de procedimiento o estudio especializado debe de acompañarse de una justificación y explicación  planteada por el cardiólogo.

Si usted o un familiar padecen un dolor o molestia en el pecho deben consultar de inmediato a un cardiólogo, ya que su vida puede estar en peligro y, si se confirma el origen cardíaco, pueden estar muchísimo más protegidos bajo control médico.